Un Plan de Gestión se refiere a árboles o arboledas concretas – ya sea un árbol catalogado, el árbol de una calle, jardín, parque, o el arbolado de un barrio o ciudad – y describe todos los trabajos necesarios para conseguir a corto-medio plazo un arbolado en óptimas condiciones. El procedimiento de trabajo incluye las siguientes fases:

  • Análisis y detección de carencias.
  • Establecimiento de propuestas de futuro para la gestión del arbolado, con valoración económica.
  • Planificación y establecimiento de dinámicas de trabajo.

PROTECCIÓN DEL ARBOLADO EN OBRAS

La protección de los árboles se inicia en la fase de planificación y continua en el proceso de licitación de las obras, incorporando las condiciones al contrato. Previamente a la intervención sobre el arbolado o su entorno, es necesario realizar un estudio individualizado y elaborar la documentación técnica de la construcción que se pretende realizar en las proximidades de este. Se han de establecer las medidas a tomar antes de iniciar las obras, como por ejemplo la mejora del estado fisiológico del arbolado, la mejora del suelo, la delimitación del área de protección, o la valoración de la viabilidad del trasplante, etc. En procesos ya iniciados se puede requerir la supervisión técnica para establecer las medidas correctoras adecuadas en el tiempo, en función de los trabajos o del estado del arbolado. O a posteriori, por ejemplo para solucionar problemas derivados de cambios en la pavimentación de árboles establecidos.  Se ofrece asesoramiento:

  • En la fase de planificación.
  • Con la redacción de las especificaciones del proyecto de obra.
  • La supervisión de las obras de construcción.
  • Elaboración de planes seguimiento y mantenimiento.

INSPECCIONES

A partir de la inspección del arbolado se establecen las actuaciones requeridas y su prioridad de realización. Esta información se puede incorporar en un plan de trabajo para los responsables de las gestión del arbolado o se puede utilizar para la preparación de ofertas. En las actuaciones de mantenimiento de arbolado se asigna un experto para la supervisión de los trabajos. Una vez finalizados se realiza la inspección final del supervisor. En el aspecto de los trabajos de mantenimiento del arbolado se ofrecen los siguientes servicios:

  • Preparación de ofertas.
  • Dirección técnica.
  • Supervisión a pie de obra.
  • Inspecciones finales.
  • Protocolos de poda.

TASACIONES Y PERITAJES

Se realizan tasaciones para determinar el valor económico del arbolado así como la disminución del valor por los daños o perjuicios generados sobre estos y la compensación económica para su restitución. Además, se realizan estudios para discernir las causas o el momento en que se han producido determinados eventos en el pasado.

JARDINERÍA Y PAISAJISMO

Para la planificación y gestión de la jardinería se realizan:

  • Planes de Gestión.
  • Planes de Mantenimiento.
  • Colaboración en la elaboración de documentación técnica para licitaciones a concursos públicos.

 

En los inventarios se recoge el número de árboles, la ubicación, sus características y su estado. Esto ofrece una imagen del arbolado y su estado actual. El procedimiento de trabajo incluye las siguientes fases:

  • Análisis de la situación de partida.
  • Toma de datos.
  • Informatización y representación cartográfica del inventario en aplicaciones SIG.
  • Estudio y análisis de poblacionales.
  • Conclusiones de idoneidad y actuaciones

ARBOLES HISTÓRICOS, CATALOGADOS O EMBLEMÁTICOS

CONSERVACIÓN Y MEJORA

Los árboles viejos disponen de unas características particulares en relación a su biología, relación con su entorno y ecología. Es por esto que requieren una gestión específica y cuidadosa. Es a través de estudios individualizados que se identifican sus necesidades y se establecen las actuaciones más adecuadas para su conservación. Entre estos estudios se incluyen:

  • Estudios del estado fisiológico, a nivel estructural y radicular.
  • Estudio y tratamiento fitopatológico.
  • Valoración de la estabilidad mecánica.
  • Estudios de restauración, protección y conservación de ejemplares.

PROTECCIÓN Y CATALOGACIÓN

Los Árboles y Arboledas Monumentales o Singulares son protegidos y tutelados por las comunidades autónomas, que tienen la responsabilidad de garantizar su protección, conservación y puesta en valor. Además los municipios pueden establecer la protección de ejemplares o conjuntos arbóreos de interés local que por sus características son merecedores de protección, pero que no reúnen los requisitos de los Monumentales o Singulares. La protección se establece con una Ordenanza de protección y un Catálogo de Árboles y Arboledas de Interés Local.

En cualquier caso, la efectividad de la protección depende en la medida en que se disponga de un plan de protección técnicamente correcto. Para la definición de estos aspectos, se elaboran:

  • Planes de Protección.
  • Colaboración en la valoración y realización de estudios de catalogación.
  • Planes de Gestión del arbolado para su correcta conservación.
  • Asesoramiento en la elaboración de Ordenanzas de protección.
  • Divulgación y educación ambiental.

ARBORICULTURA MEDIOAMBIENTAL

Para la gestión y conservación de los árboles viejos se aplican técnicas específicas

  • Poda de atrincheramiento.
  • Técnicas de fractura natural.
  • Gestión y/o restauración de árboles desmochados.

                       

    EVALUACIÓN DE RIESGOS

Un Plan de Control del Riesgo es una herramienta de control del riesgo de accidente que se basa en analizar periódicamente el nivel de riesgo del arbolado para determinar las actuaciones adecuadas y establecer  las prioridades de gestión fijando un nivel de urgencia y un régimen de inspecciones. La representación cartográfica del nivel de riesgo del arbolado y la transitabilidad (diana) de su ubicación permite generar un Mapa de Riesgo de accidente que clasifica la ciudad en unidades de gestión según el riesgo del arbolado y la probabilidad de producir daños a personas o bienes.

DIAGNOSIS

La seguridad del arbolado depende de factores biológicos, de las condiciones ambientales locales (exposición al viento) y de la capacidad de resistencia mecánica. Sólo la aplicación combinada de estos factores aporta resultados que permiten una evaluación holística de la capacidad de carga mecánica del árbol y de su seguridad.

El método de valoración que utilizamos se basa en el sistema de Evaluación Visual del Árbol (EVA) –derivado del método VTA– basado en la valoración de  las estructuras visibles del árbol, al que se han incorporado otros métodos de inspección y análisis basados en el conocimiento de la biología del árbol, estructura arbórea, micología e interacción entre árbol y hongointegración de la geometría-material-carga (estática) y exposición-viento (aerodinámica). La cuantificación y valoración de ciertos parámetros se realiza mediante instrumental (Resistógrafo, Tomógrafo, Airspade) y software específico.

La valoración de las palmeras sigue criterios diferentes a los de la valoración de los árboles, la ausencia de crecimiento secundario reduce la capacidad de análisis visual sin embargo la Evaluación Visual permite detectar la mayoría de defectos visibles.  Para un análisis más profundo se pueden realizar otras valoraciones más detalladas.

En la tipología de estudios se incluyen:

  • Estudios del estado fisiológico, estructural, fitopatológico y mecánico.
  • Estudios radiculares, tanto en la vertiente fisiológica como mecánica.
  • Estudios de riesgo de fractura o caída de arbolado

RIESGO DE ACCIDENTE

Se elaboran valoraciones de riesgo y se recomiendan medidas de actuación específicas. Estas valoraciones técnicas pueden servir como declaraciones vinculantes para el propietario o gestor responsable del arbolado, y pueden apoyar la decisión de mantener, eliminar el ejemplar o establecer una protección adecuada. En la selección de las posibles actuaciones de conservación se valora tanto su viabilidad práctica como económica, así como la sostenibilidad de las intervenciones planificadas.

Al finalizar la evaluación los resultados permiten:

  • Conocer el estado fisiológico, fitopatológico y mecánico.
  • La creación de registros e informatización de datos.
  • Clasificar el nivel de riesgo en clases según su grado de propensión a la fractura.
  • Concretar propuestas de actuación que reduzcan o mitiguen el riesgo.
  • Fijar una prioridad de actuación o un periodo límite para realizar las actuaciones.
  • Establecer un periodo de control o un régimen de inspecciones.
  • Generar un Mapa de Riesgos.

 

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